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DESCONEXIÓN DIGITAL, ¡ES MI DERECHO!

“¡No puedo más! El móvil del trabajo todo el día sonando, whatsapp de trabajo por las noches, correos los fines de semana, almuerzo con el móvil en la mano…” ¿te resulta familiar?

Mucho se escucha hablar de la desconexión digital cuando llegan las vacaciones, entonces nos acordamos del derecho a descansar y desconectar, pero ¿qué pasa durante el resto del año?

Las nuevas tecnologías han llegado para quedarse, ¿qué duda cabe?, el uso de los teléfonos, aplicaciones, ordenadores, dispositivos tablet… nos han facilitado mucho la existencia. Sin embargo, debemos ser conscientes de cómo nos afecta en nuestras vidas, ya que no poner límites nos puede llevar a un auténtico espiral de estrés y desmotivación en el trabajo. El uso de las nuevas tecnologías de forma constante nos lleva a un estilo de vida hiperacelerado en el que la inmediatez está a la orden del día y esto genera gran ansiedad, impidiéndonos desconectarnos de nuestra actividad profesional durante los tiempos que deberíamos respetar para el descanso.

El estrés provocado por la falta de desconexión digital fuera del trabajo es una de las principales causas de estrés laboral hoy día. Esta falta de desconexión digital puede causar situaciones de:

  • Burnout.

Conocido como el síndrome de estar quemado/a.  Es uno de los más estudiados y hace referencia a la sensación de agotamiento físico y/o mental que repercute en la  incapacidad de seguir realizando el trabajo. Afecta gravemente a los resultados profesionales, la motivación, la autoestima. Provoca un profundo agotamiento emocional y sensación de desesperación que hace que las personas tomen decisiones en sus vidas de gran repercusión.

  • Agotamiento vital.

El o la trabajadora tiene una sensación constante de falta de energía, gran irritabilidad, decadencia del estado anímico. Todo esto provocado por la falta de desconexión de forma prolongada en el tiempo.

  • Mobbing.

Los casos más graves relacionados con la falta de desconexión digital han llevado a generar situaciones de acoso laboral mediante el uso de las nuevas tecnologías en los periodos fuera del horario de trabajo. Las situaciones de mobbing se identifican mediante 3 factores: acosador/a, víctima y entorno empresarial que no evita la situación.

Y, ¿qué puedo hacer?

Pon tus propios límites, sin lugar a dudas una vez has identificado la situación, es de vital importancia que establezcas límites. Fuera del trabajo tú decides hasta dónde llegas. Si eres una persona muy comprometida con el trabajo y decides dedicar recursos cuando sea imprescindible está bien, siempre que sepas delimitar bien bajo qué circunstancias te comprometes.

Siempre que no sea imprescindible descansa, desconecta, no te sientas culpable, es tu derecho. Aprende a decir NO. Incluso en el país vecino llevan ya casi dos años con regulación legal para velar por el derecho a la desconexión digital.

Intervención psicológica:

En consulta nos encargaremos de realizar una buena valoración, que permita medir la situación de partida y el estado deseado.

Las sesiones irán encaminadas a hacerte entender la situación de estrés y ver cómo se desencadena. Forma parte también del objetivo que aprendas cuál es la función adaptativa y aprender a convivir con niveles adecuados de estrés. Te ayudaremos a identificar emociones básicas relacionadas con la ansiedad y el estrés e identificar los pensamientos que desencadenan. Aprenderás tus derechos básicos asertivos para aplicar en el ámbito profesional.

¿Cuál es la finalidad?

  • Mejorar tu calidad de vida.
  • Incrementar tu satisfacción laboral.
  • Reducir el malestar generado por la constante conexión digital.
  • Aprender estrategias adecuadas para solucionar este problema.
  • Mejorar tus habilidades sociales para afrontar las relaciones interpersonales.

 

¿Aún tienes dudas?

Te atendemos en Alentia Centro de Psigología, 958 963 151.

Mabel Domínguez
Psicóloga Sanitaria y Coach.
Alentia Centro de Psicología.

Y tú, ¿cuánto te PRE-ocupas?

La salud mental es algo más que la ausencia de trastornos mentales, así lo hace saber la Organización Mundial de la Salud- OMS. La salud mental está determinada por múltiples  factores, entre ellos los socioeconómicos, los biológicos y los medioambientales. En Alentia, uno de nuestros objetivos es la PROMOCIÓN y protección de la salud mental y es por ello que hoy queremos hablarte de un concepto muy extendido y normalizado en la conducta humana: la “PREOCUPACIÓN”.

Fue Winston Churchill quién dijo: “Pasé más de la mitad de mi vida preocupándome por cosas que jamás ocurrieron.”

Y así es, las personas tendemos a PREocuparnos ante diferentes situaciones. Esto es: Ocuparnos antes de tiempo, por tanto, ocurre de forma previa al evento, de manera anticipatoria y aun faltándonos información sobre la cuestión que tenemos en mente. Pasamos el tiempo imaginando múltiples escenarios sobre la misma cuestión, intentando controlar todas las posibilidades que se nos puedan dar.

Estamos, por tanto, viviendo de forma anticipada, viviendo a destiempo, ocupándonos de cosas que aún no han ocurrido e impidiéndonos disfrutar del momento presente y de las cosas buenas que nos acontecen.

La PRE-ocupación, nos lleva al futuro y ello trae consigo la temida ansiedad y el estrés del que tanto se habla, que se relaciona con la prevención respecto al futuro, con un temor a que se produzcan las consecuencias desagradables que se presupone van a suceder.

Fijaos en el poder del lenguaje si diferenciamos entre PRE-ocupación, la ocupación anticipatoria, y la OCUPACIÓN, emplearse en un trabajo, ejercicio o tarea. Con el uso del lenguaje fomentamos la acción en uno u otro sentido.

El psicólogo Friedrich Perls enunció que el 85 % de cosas que nos preocupan nunca llegan a ocurrir o no suponen un elemento que sea tan importante como para que debamos dedicar nuestra energía.

El exceso de PRE-ocupación y la reacción exagerada ante las situaciones cotidianas, nos pueden llevar a vivir una ansiedad generalizada que nos haga tener un miedo irracional y desproporcionado. Esta ansiedad puede acabar dominando nuestras vidas y afectando negativamente al funcionamiento y productividad de nuestra vida diaria, impidiendo incluso el disfrute de situaciones positivas de nuestras vidas. El miedo nos puede llevar a imaginar escenarios con resultados negativos de aquellas cuestiones que nos preocupan, haciendo que nuestra atención se centre en los pensamientos negativos.

¿Significa eso que no debamos preocuparnos por nada?

No se trata de que vivamos siendo “kamikazes” sin ser precavidos. Se deben evaluar bien aquellas situaciones que requieran de nuestra acción y aprender de la experiencia previa que nos hace identificar situaciones de bajo riesgo o escaso impacto.

¿Te sientes identificado/a? ¿Te preocupas en exceso por cualquier cosa? ¿Dedicas gran cantidad de tiempo a multitud de acontecimientos diarios en los que te das cuenta de que no hay nada que puedas hacer? ¿Sientes que la preocupación te incapacita para disfrutar de tu día a día?

Si la respuesta es afirmativa, te recomendamos que acudas a consulta psicológica para aprender herramientas con las que gestionar la preocupación excesiva. Tu día a día mejorará, podrás disfrutar mucho más de tu vida y aquellas personas que te rodean notarán los resultados.

¿Nos lo cuentas?

Mabel Domínguez
Psicóloga Sanitaria y Coach.
Alentia Centro de Psicología.

¿Cómo aumentar tu autoestima?

“Nada beneficia más al hombre que su autoestima”. John Milton

¿Alguna vez has sentido que no eres lo suficiente como persona?

¿Te sientes incapaz de comprender y superar tus problemas o de respetar y defender tus intereses y necesidades?

Si tu respuesta es afirmativa, ¡necesitas trabajar tu autoestima!

La autoestima es la forma en la que nos sentimos con respecto a nosotros mismos, y está determinada por la valoración, ya sea positiva o negativa, que hacemos de nuestras capacidades y valía personal.

Como decía Albert Einstein: “Todo el mundo es un genio. Pero si un pez se juzga por su habilidad para trepar árboles, pasará la vida pensando que es estúpido.”

La manera que tenemos de responder a los acontecimientos de la vida, depende en gran medida del concepto que tenemos acerca de nosotros mismos. Por eso, la autoestima es una parte importantísima de nuestro bienestar, ya que tener buen concepto de uno mismo es el mayor impulso para emprender proyectos que nos desarrollen como personas, y esto es clave a la hora de lograr una vida plena.

AUTOESTIMA= CONFIANZA + RESPETO HACIA UNO MISMO (Nathaniel Branden)

Tener alta autoestima significa sentirnos capaces y valiosos, confiar en nosotros mismos y respetarnos como personas. Si tenemos la certeza de que estamos capacitados para vivir y que merecemos ser felices, afrontaremos la vida con más confianza y optimismo, lo que nos ayudará a alcanzar nuestras metas y a sentirnos plenos.

Como psicólogas, en la consulta solemos encontrarnos ante la evidencia de que los problemas que presentan muchos de nuestros clientes tienen su origen en una baja autoestima, expresada en el desconocimiento que tienen de sí mismos, sintiéndose personas de poca valía y sin derecho a ser amados.

¿Cuándo se desarrolla la autoestima?  

La autoestima comienza a desarrollarse desde el mismo momento en que somos concebidos. Impresionante, ¿verdad? Y a partir de ese momento, evoluciona positiva o negativamente en función de la relación que establecemos con nosotros mismos y con nuestro entorno, en un proceso continuo que dura toda la vida.

¿De qué depende que las personas tengamos alta o baja autoestima?

La respuesta es sencilla: depende única y exclusivamente de nosotros mismos.

A pesar de la gran influencia que podamos recibir de nuestros padres, hermanos, profesores, familiares, amigos, etc., que a veces ponen sus expectativas en nosotros y nos pueden someter a críticas, comparaciones, o humillaciones en el peor de los casos, las personas tenemos la capacidad de pensar y razonar sobre nosotros mismos, independientemente de lo que piensen los demás. Evidentemente, nuestro entorno nos influye pero no es determinante, pues quien finalmente tiene el poder de elegir como sentirse consigo mismo es la propia persona.

Veamos algunas diferencias entre la autoestima alta y baja:

Características de una autoestima BAJA.

Características de una autoestima ALTA.
• Sentirse con una apariencia desagradable.

• Sentirse inferior a los demás.

• Sentirse con temor al fracaso.

• Sentirse ineficiente e improductivo.

• Sentirse rechazado por los demás.

• Despreciar sus cualidades naturales.

• Sentir que los demás no lo valoran.

• Dejarse influir con facilidad por otros.

• Sentirse bien con su apariencia física.

• Aceptar sus propios defectos.

• Sentirse alegre y optimista ante la vida en general.

• Sentirse aceptado.

• Enorgullecerse de sus logros.

• Sentirse capaz de influir sobre otros.

• Saber aceptar las frustraciones.

¿Podemos hacer algo para mejorar la autoestima?

Así es. La autoestima no algo estático sino que puede modificarse si trabajamos en ella de forma constante y consciente. Todo parte de un profundo auto conocimiento y aceptación personal.

Para ello, te proponemos que contestes a las preguntas de este test que te ayudarán a conocerte mejor y reflexionar sobre este concepto.

TEST DE AUTOESTIMA

Para aumentar la autoestima, lo primero que debemos trabajar es en la aceptación de uno mismo: de nuestra forma de ser, de nuestros rasgos físicos y de nuestro carácter. Esto implica ser consciente de nuestras virtudes y defectos, de nuestras capacidades y limitaciones, saber perdonarnos por nuestros fallos y errores, respetarnos y confiar en nosotros mismos.

Hacer estas reflexiones, nos ayudarán a tomar conciencia de cómo somos y esto nos facilitará llevar a cabo actuaciones para conseguir las metas que nos propongamos.

Por ejemplo, si quiero enfrentarme a una situación determinada y me centro en las cualidades que tengo para lograrlo, esto aumentará mis posibilidades de éxito y, por consiguiente, aumentará mi autoestima.

Te animamos a que veas el siguiente vídeo que nos invita a relativizar sobre el concepto de  auto aceptación.

Según los últimos estudios, las personas con alta autoestima son más felices, manejan mejor los conflictos, resisten más la presión, son más optimistas y realistas, son más competentes y más seguros.

Además, al trabajar la autoestima se consigue minimizar el miedo al fracaso, a cometer errores, miedo al rechazo por parte de los otros, y se fomenta la motivación, la creatividad y las relaciones sociales sanas.

Como conclusión, podemos decir que el bienestar de las personas depende en gran medida de su autoestima.

En Alentia trabajamos por el bienestar de nuestros clientes.

No dudes en visitarnos, ¡podemos ayudarte!

 

Gloria Sánchez. Psicóloga en Alentia Centro de Psicología.