DEJAR DE FUMAR: ¡¡OBJETIVO CONSEGUIDO!!

De todos los comportamientos que puede tener un ser humano, fumar cigarrillos es la causa más importante de mortalidad y morbilidad en las sociedades desarrolladas.

Según la OMS:

  • El tabaco mata hasta a la mitad de sus consumidores.
  • El tabaco mata cada año a casi 6 millones de personas, de las que más de 5 millones son consumidores del producto y más de 600 000 son no fumadores expuestos al humo de tabaco ajeno.
  • El humo ajeno mata; es el que llena restaurantes, oficinas y otros espacios cerrados cuando la gente quema productos de tabaco como cigarrillos, bidis y pipas de agua. El humo del tabaco contiene más de 4 000 productos químicos, de los cuales se sabe que al menos 250 son nocivos, y más de 50 causan cáncer.

(Datos en Julio de 2015)

Si después de conocer estos datos, aun estás dudando sobre si debes continuar o no con este hábito tan nocivo para la salud, continúa leyendo porque esto te interesa:

fumar

EL TABAQUISMO PUEDE TENER PROBLEMAS DE SALUD MENTAL ASOCIADOS.

Como las autoridades sanitarias advierten “el tabaco perjudica seriamente la salud”. Pero no sólo perjudica la salud física, sino también la psicológica.

Diversos estudios han encontrado una clara relación entre el consumo de tabaco y la presencia de otros trastornos psicopatológicos, tales como depresión, trastornos de ansiedad, otros trastornos adictivos (dependencia del alcohol, cannabis, cocaína), trastorno de déficit de atención con hiperactividad y esquizofrenia (Becoña, E. 2003).

Las relaciones más frecuentes y estudiadas son las del tabaco con la depresión y con la ansiedad:

Fumar y depresión.

La nicotina tiene funciones antidepresivas. ¿Qué significa esto? ¿Se empieza a fumar al sufrir depresión o las personas depresivas tienden a ser fumadoras?

Ambas conclusiones pueden ser válidas. Recientes estudios realizados con adolescentes han encontrado mayor probabilidad de comenzar a fumar en aquellos que presentaban una historia previa de depresión mayor y, a su vez, algunos fumadores que dejan de fumar pueden caer en un cuadro depresivo al no ingerir nicotina y no recibir su efecto antidepresivo. También se han detectado otros factores de riesgo tales como la relación con iguales delincuentes, baja autoestima y predisposición genética, que también explican la presencia de la depresión junto con la dependencia a la nicotina.

Según Piasecki (2000), podemos decir que:

1) Los jóvenes depresivos tienen mayor riesgo de convertirse en fumadores.

2) Las mujeres tienen mayor riesgo de fumar, por tener una mayor prevalencia de trastornos de estado de ánimo que los varones.

3) Una de las principales causas de la recaída es el estado de ánimo negativo (una mezcla de depresión, ansiedad e ira).

Fumar y ansiedad.

Como ocurre con la depresión, hay una relación importante entre fumar y padecer trastornos de ansiedad en la adultez, tales como agorafobia, trastorno de ansiedad generalizada y trastorno de pánico.

Los estudios concluyen que ser un fumador diario durante la adolescencia está asociado con el incremento del riesgo de padecer un trastorno de ansiedad en la vida adulta.

Siguiendo la misma línea de lo anterior, también se ha encontrado relación entre fumar y estrés:

  • En adolescentes, se incrementa el nivel de estrés conforme aumenta el consumo regular de tabaco.
  • Para los adultos, fumar ayuda a relajarse; pero se ha encontrado que las personas que fuman están más estresadas que las que no fuman. Cuando dejan de fumar, suele incrementarse el estrés al principio, pero disminuye a niveles normales en varias semanas y desciende conforme va transcurriendo el tiempo de abstinencia.

Un estudio de McMahon y Jason (1998) muestra como aquellos fumadores que tienen menos estrés dejan de fumar en mayor proporción, en relación con los que tienen un mayor nivel de estrés. Esto significa que si fumamos, sería muy importante lograr disminuir el nivel de estrés, para conseguir dejar de fumar más fácilmente.

¿POR QUÉ FUMAMOS?

Algunos sectores pretenden explicar la conducta de fumar cigarrillos debido únicamente a la dependencia a la nicotina. Sin embargo, se ha demostrado que existen otros factores más importantes como los sociales, psicológicos y fisiológicos, que explican claramente por qué las personas fuman, han fumado o van a empezar a fumar. Para el abandono de los cigarrillos y para mantenerse abstinente a corto, medio y largo plazo, es necesario tener en cuenta todos estos factores.

Muchas de las personas adictas al tabaco comienzan a fumar en la adolescencia. Durante esta etapa, caracterizada por la búsqueda de identidad y sentimiento de pertenencia a un grupo, el adolescente es más vulnerable y resulta más fácil que pruebe el tabaco y comience a fumar, ya sea por la necesidad de agradar a su grupo de amigos, para estar a la moda, por rebeldía, por influencia de otras personas, etc.

¿CÓMO TRATAMOS LA ADICCIÓN AL TABACO?

Dejar de fumar no es sólo una cuestión de tener fuerza de voluntad como creen algunas personas. En muchos casos, la dependencia a la nicotina y la rutina diaria hacen realmente difícil conseguir este objetivo.

La psicología lleva décadas preocupada por este importante problema de salud y ante ello ha aportado técnicas de intervención psicológica eficaces para que las personas dejen de fumar. Tal es la relevancia y eficacia de dichas técnicas que, en muchas ocasiones, son un complemento imprescindible al tratamiento farmacológico para que éste funcione.

En Alentia Centro de Psicología, partimos del concepto de que fumar es una conducta, no una enfermedad. Es decir, la persona fumadora es alguien que ha adquirido un hábito perjudicial para su salud como resultado de una serie de conductas que pueden ser modificadas. Por ello, consideramos que dichas conductas son las que deber ser tratadas con una adecuada intervención psicológica.

Durante el tratamiento, el fumador pasa por varias fases.

  1. Fase de preparación: se trata de motivar a la persona para que deje de fumar y que adquiera el compromiso de dejar de fumar. Se suele revisar con el fumador las razones para dejar de fumar y los beneficios que obtendrá con el abandono de los cigarrillos.

En esta fase, a través de determinadas técnicas, el fumador consigue concienciarse y conocer con todo detalle su conducta de fumar.

  1. Fase de abandono: en la que se le ayuda a conseguir que la persona deje de fumar. En esta fase se pueden aplicar diferentes técnicas dependiendo de las características personales de la persona fumadora, como por ejemplo graduar la ingesta de nicotina y alquitrán, entre otras.
  1. Fase de mantenimiento: En esta fase el fumador ya dejó de fumar y se le entrena para que sea capaz de mantener la abstinencia a lo largo del tiempo y prevenir así la recaída. En esta fase, se entrena a la persona en habilidades de afrontamiento, especialmente en la solución de problemas. Esta estrategia de afrontamiento consistente en enseñar a las personas a reconocer sus problemas, buscar soluciones adecuadas y llevarlas a cabo. Esto resulta esencial para que consigan dejar de fumar y mantener la abstinencia.

¿ES EFICAZ EL TRATAMIENTO PSICOLÓGICO PARA DEJAR DE FUMAR?

El tratamiento psicológico es uno de los tratamientos más eficaces y más completos de todos los que existen para dejar de fumar definitivamente. Así lo indica toda la evidencia internacional disponible en la que se revisan los estudios de calidad, como se ejemplifica en la guía de Fiore et al. (2000), la Cochrane Collaboration, etc., como la evidencia a nivel nacional de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (Sancho et al., 2003).

Sobre todo es esencial en los casos donde existe una adicción o dependencia de la nicotina; sin tratamiento psicológico, es difícil o casi imposible que la persona deje de fumar.

Sabemos que la motivación para dejar de fumar es determinante para que una persona acuda en busca de tratamiento. Por ello, en Alentia Centro de Psicología trabajamos contigo, tanto para motivarte, como para que dejes de fumar y para que no recaigas una vez que lo hayas dejado.

No esperes más y llámanos,  podemos ayudarte!

Gloria Sánchez Torices.

Directora de Alentia Centro de Psicología.

C/Pedro Antonio de Alarcón, 40. Portal 6, 1ºi. Granada.

Telf. 958 96 31 51.

info@alentiapsicologia.es

Un pensamiento en “DEJAR DE FUMAR: ¡¡OBJETIVO CONSEGUIDO!!”

  1. Soy fumadora y estoy de acuerdo en todo, este mal hábito esta asociado a momentos y es sobre todo ésto lo que es difícil renunciar.
    Habrá que concienciarse……….

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