Técnica del tiempo fuera - Tu centro de psicología en Granada

Técnica del tiempo fuera

La técnica del “tiempo fuera” está basada en la retirada de atención y se utiliza frente a episodios de llantos, rabietas o conductas inadecuadas.

Consiste en retirar al niño/a físicamente del espacio en el que se produce la conducta para trasladarlo a otro lugar, por un breve espacio de tiempo. Por ejemplo: Si vamos al parque y nuestro hijo/a le pega a otro niño/a, nos lo llevamos del parque durante unos minutos y cuando se calme volvemos. Dependiendo de la circunstancia también es posible que los padres/madres se retiren del lugar donde esté el niño/a. Por ejemplo: si el mal comportamiento se produce en casa podemos irnos a otra habitación en la que no esté el niño/a.
A continuación vemos qué cosas debemos tener en cuenta a la hora de aplicar la técnica:

1- Elegir un sitio para retirar al niño/a en el que no tenga al alcance ningún entretenimiento, es decir, debe ser un sitio aburrido.

Tiempo Fuera2- Antes de comenzar a aplicar la técnica, primero debemos avisar a nuestro hijo/a de que esa conducta no es deseada y, en el caso de que se siga produciendo, lo retiraremos lo antes posible del lugar y lo llevaremos a otro en el que no tenga distracciones.

3- No se debe entrar en discusiones con los niños/as, simplemente se debe dar la orden con seguridad y mantenerse firme.

4- El tiempo de aislamiento normalmente se calcula en base a un minuto por año del niño/a. Por ejemplo, si tiene 8 años, serían 8 minutos. No se aconsejan tiempos más largos ya que pueden producir la conducta contraria a la que queremos eliminar, un periodo corto de tiempo normalmente da buenos resultados y se trata sólo de unos pocos minutos. El objetivo es interrumpir la actividad y al mismo tiempo darle la oportunidad de poder tranquilizarse.

5- En caso de que el niño/a ponga resistencia a cumplir el tiempo fuera se le debe avisar que se va a añadir un minuto de tiempo por cada momento en que se resista. Si se va sin permiso se le debe volver a llevar y añadir otro minuto al tiempo fuera hasta un máximo de tres minutos añadidos.

6- Si después de cumplir el tiempo fuera sigue habiendo mal comportamiento y no se ha tranquilizado, le informaremos que se le va a quitar un juguete o alguna actividad que le guste durante un par de días.

7- Si durante su estancia en el tiempo fuera se provocan desperfectos en el interior del habitáculo (ha desordenado o roto alguna cosa) deberá reponerlo o corregirlo con alguna acción antes de salir. Del mismo modo si el mal comportamiento por el cual hemos aplicado el tiempo fuera, ha implicado algún desperfecto, tendrá que repararlo después.

8- Debemos tener cuidado que aplicando el tiempo fuera el niño/a no obtenga ningún beneficio indirecto. Por ejemplo, si aplicamos el tiempo fuera cuando el niño/a tiene una rabieta por no querer quitar la mesa, nosotros no debemos quitarla en su lugar porque de esta forma reforzaremos su mala conducta.

Por último, es importante destacar que una vez que el niño/a se ha tranquilizado después del tiempo fuera debemos reforzarle, por ejemplo felicitándole o dándole un abrazo y ofrecerle nuestra ayuda en las actividades o acciones que deba realizar. Por ejemplo, recoger los juguetes o pedir disculpas a su hermano/a.

Desde Alentia Centro de Psicología os animamos a que apliquéis esta técnica que da tan buenos resultados y nos ponemos a vuestra disposición para cualquier consulta relacionada.

¡Paciencia y suerte!