SENTIR CELOS CUANDO NACE UN HERMANO/A

Sentir celos ante la llegada de un hermano/a es una de las mayores preocupaciones para aquellas parejas que esperan su segundo hijo/a. Seguramente muchas de ellas se hacen estas mismas preguntas:

¿Sentirá celos mi hijo/a mayor cuando nazca el hermanito/a?, ¿Cómo se lo tomará?, ¿Qué es lo mejor que puedo hacer?

El hermano/a mayor necesita tiempo para adaptarse a la nueva situación y aprender a convivir con un miembro más en la familia. Las cosas cambiarán mucho para tu hijo/a mayor: sus rutinas se trastocarán en muy poco tiempo y la atención que recibirá será indudablemente mucho menor con la llegada del nuevo miembro de la familia. Por lo tanto, es lógico que sienta celos y tendremos que entenderlo como algo natural, no como algo insano.

¿Podemos hacer algo para que la adaptación sea más fácil?

Por supuesto que sí, en eso consiste, en adaptar el entorno  para que la llegada del hermanito/a menor ocasione los menores cambios de rutina posibles. Para ello es importante mantener una actitud de cariño y afecto, y relacionarse de forma serena.

Veamos algunas de las PAUTAS que podemos seguir:

  • Si tu hijo/a tiene un fuerte apego maternal ya desde el embarazo, podemos hacer que el padre o la persona que se encargue más su cuidado, dedique más tiempo a sus cuidados habituales o su tiempo de ocio. Así notará menos que su mamá no puede dedicarle todo el tiempo por la llegada de su hermano/a.
  • Pedid a los familiares más cercanos que sigan haciendo las mismas cosas que hacían con tu hijo/a mayor antes de que naciera su hermanito/a. Por ejemplo, ir a jugar con ellos como hiciesen habitualmente, preguntarles cómo les ha ido en el cole o en las actividades que hacen, y dirigirse primero a ellos antes que al hermano/a pequeño, tratando de que reciba las mismas atenciones de siempre.
  • Implicad al hermano/a mayor en los cuidados del hermano/a menor. Pero ojo… ¡eso no significa que cuiden de sus hermanos!, sino que colaboren en las tareas: coger su ropita, llevar la toalla al baño, poner la ropa sucia en el cesto, coger un pañal…. Pequeños gestos que los impliquen en el día a día de su hermano/a y les haga formar parte importante de ese proceso. Debemos tener en cuenta que no es una obligación (tu primogénito sigue siendo pequeño/a), sino que es un proceso para la adaptación.
  • Reforzad siempre las conductas positivas que el hijo/a mayor tenga con su hermano/a. Tienen que saber que valoráis que integre al nuevo miembro de la familia con amor. Puede ser conveniente premiar alguna buena conducta con algún capricho, un rato de juego más, alguna visita a un lugar que le guste, alguna comida especial… un premio de hermano/a mayor para que se sienta valorado por su implicación en ese proceso de adaptación.

Otras cosas importantes a tener en cuenta:

A veces ocurre que ante el nacimiento de un hermano/a, el mayor parece retroceder en conductas que ya tenía aprendidas, tales como hacer pipí o caca, comer solo, bañarse, vestirse, etc. Esto suele ocurrir en los casos en los que los celos sean mayores, pero no debemos alarmarnos. Pensad que es un proceso normal y que vuestro hijo/a está aprendiendo a convivir con su nueva realidad. Debemos evitar prestar demasiada atención a estos hechos y, aunque creáis que deberíais regañarle, no debéis hacerlo, ya que así estaríais prestando atención a la mala conducta, cuando lo que se pretende es atender a las buenas conductas para que estas se repitan. Por lo tanto, lo mejor es actuar con naturalidad, prestar atención a aquellas conductas que sean positivas y resolver cada situación tranquilamente y sin alarmarse.

Si tu hijo/a mayor presenta otras conductas como querer beber en biberón, ponerse el chupete o meterse en la cuna, concédeselo sin darle mayor importancia. Pronto entenderá que eso ya no le agrada y dejará de tener ese comportamiento. Es muy importante actuar con naturalidad en estas situaciones y, sobre todo, no ridiculizar este tipo de conductas en los hijos/as mayores.

Permitidle a vuestro hijo/a las muestras de afecto que quiera con su hermano/a, siempre que sean delicadas. Si ocurre alguna situación de exceso de cariño que haga llorar al nuevo miembro de la familia, no regañes a tu hijo/a, mejor pídele que te ayude a consolarle.

A veces los niños/as no controlan su fuerza y pueden ser bruscos en su trato con el bebé. Si esto ocurriera, primero debemos explicarles que han de tener más cuidado ya que su hermanito/a aún es muy pequeño/a. Después hay que enseñarles cuál es la manera adecuada de tratarle, mientras dejamos que vuelvan a acercarse al bebé.

Intentad dedicarle al hijo/a mayor un ratito en exclusiva como habíais hecho hasta entonces. Aprovechad cuando el menor duerme, o la visita de alguien que esté con el/la pequeño/a, para concederle esa exclusividad de la que disfrutaba hasta ese momento.

Recordad que los celos son parte del periodo de adaptación por el cambio de la estructura familiar, y pasarán fácilmente si actuamos con comprensión y serenidad.

Para cualquier consulta os atendemos como siempre en nuestras instalaciones ubicadas en C/ Pedro Antonio de Alarcón nº 40, Granada y en el 958 96 31 51.

Mabel Domínguez Aguilar

Psicóloga Sanitaria en Alentia Centro de Psicología.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *